La compañía Eosol ha recibido la validación técnica para iniciar la producción en serie de 44 subreflectores destinados al radiotelescopio del Observatorio SKAO, actualmente en construcción en Sudáfrica y considerado uno de los mayores proyectos de ingeniería científica del siglo XXI.
Tras meses de trabajo, la empresa navarra, especializada en servicios de ingeniería y con sede en Mutilva, ha superado la validación de los subreflectores diseñados para este proyecto. A partir de ahora, comenzará la producción en colaboración con la compañía catalana Compoxi, en sus instalaciones de Girona.
Durante el desarrollo, ambas empresas han logrado diseñar componentes que superan las especificaciones iniciales, con altos niveles de reflectividad (por encima del 99 %) y una precisión técnica inferior a 0,2 milímetros. Estas características permiten que los equipos puedan operar durante los 50 años de vida útil del telescopio en condiciones exigentes, como las del desierto del Karoo.
El subreflector es una pieza clave de la antena parabólica, encargada de concentrar las señales recogidas por el reflector principal. Cada unidad consiste en una estructura de 4,5 metros fabricada con materiales compuestos y metalizada para cumplir con los requisitos mecánicos y electromagnéticos del proyecto.
“La aprobación del FAI (First Article Inspection) del subreflector fabricado por Eosol y Compoxi nos permite continuar con la producción de más unidades y seguir aportando nuestro granito de arena en la construcción de uno de los mayores radiotelescopios del mundo”, señala Mikel Pinies, Project Manager de Eosol para el proyecto SKA.
Este tipo de proyectos refleja el desarrollo de capacidades industriales avanzadas en ámbitos de alta exigencia tecnológica, en los que también se sitúan iniciativas como el Navarra Net Zero Tech Acceleration Valley, orientadas a reforzar el posicionamiento de empresas en mercados internacionales.
Fuente: Diario de Navarra
